Apurímac se ubica entre las regiones con menor avance en inversión pública
La inversión pública es una de las principales herramientas del Estado para mejorar el acceso a servicios básicos de calidad y reducir las brechas. Sin embargo, al cierre de septiembre, su ejecución en Apurímac se situó en 51.0% (S/1,040 millones), ubicando a la región entre las diez con menor desempeño a nivel nacional. Este resultado, inferior al promedio nacional (55.6%), refleja limitaciones en la capacidad de gestión de los distintos niveles de gobierno. Al cierre del tercer trimestre del año, el Gobierno Regional de Apurímac, responsable de un cuarto de la inversión, ha ejecutado el 49.1% de los S/ 517 millones presupuestados. Con ese avance, se ubica como la tercera región con menor ejecución entre los gobiernos regionales del país, solo por detrás de Tumbes (48.6%) y Huánuco (47.1%). En contraste, el promedio nacional de ejecución regional alcanza el 63.0%, lo que evidencia un rezago en la región, principalmente en sectores como saneamiento, salud y educación. PERÚ: Ejecución de la inversión pública de los gobiernos regionales, 2025* (% de ejecución) Fuente: MEF-SIAF Las municipalidades son responsables del 49.3% del presupuesto de inversión pública en Apurímac. Sin embargo, estas solo han ejecutado 47.6% de su presupuesto, ligeramente por debajo del promedio de municipalidades a nivel nacional (47.8%). A nivel distrital, 35 de las 62 municipalidades no superan el 50% de avance, con resultados particularmente bajos en Kishuara (14.3%), Ranracancha (13.0%), San Pedro de Cachora (11.3 %) y Micaela Bastidas (9.2%). Asimismo, las provincias Grau y Aymaraes, principales receptoras de canon y regalías mineras registran un avance de apenas 27%. Eficiencia del gasto público Más allá de la ejecución financiera, la eficiencia en el uso de los recursos públicos también es un reto. De acuerdo con el Índice Regional de Eficiencia en la Inversión Pública (IREI) elaborado por Videnza Instituto, el GORE Apurímac se ubica en el puesto 17 de 25 regiones. Con datos de enero a septiembre, la región se sitúa en el tercio inferior del ranking nacional y retrocedió siete posiciones respecto al mismo periodo de 2024. Este descenso se explica, en parte, por el bajo nivel de liquidación de proyectos (solo el 21.9% del valor total de obras ejecutadas que han sido formalmente cerradas, frente al 33.6% nacional) y por el retraso promedio de 261 días en promedio en la ejecución de obras. La limitada capacidad de gestión también se evidencia en el número de obras paralizadas. Según la Contraloría, a junio de 2025 se identificaron 95 obras públicas paralizadas, con un costo de S/ 807 millones, equivalente a casi el 40% del presupuesto total de inversión del año. La obra detenida de mayor envergadura corresponde a la Ampliación del sistema de agua potable y alcantarillado sanitario en Cotabambas, con un valor de S/ 97 millones. La mejora en la ejecución presupuestal debe ir acompañada de una mejor calidad de gasto. Para ello, es necesario fortaleces las capacidades técnicas y administrativas de los gobiernos regionales y locales. Además, se debe aprovechar mecanismos como las Asociaciones Público-Privadas (APP) y las Obras por Impuesto (OxI) que facilitan una ejecución más eficiente. Solo así la inversión pública en Apurímac podrá convertirse en un motor del desarrollo económico regional, contribuyendo a cerrar brechas de infraestructura.
