Edivar Carrasco Vásquez: una vida dedicada a proteger la Reserva de Chaparrí
En Chongoyape, existe un bosque seco de más de 42 mil hectáreas que la comunidad campesina Muchik Santa Catalina de Chongoyape protege. Al frente de esa gran transformación y de sus riesgos, se encuentra el defensor ambiental Edivar Carrasco Vásquez, quien destacó por su labor como presidente de la comunidad y es uno de los rostros más visibles en la defensa de la Reserva Ecológica Chaparrí - Área de Conservación Privada (ACP), reconocida por su biodiversidad y por el patrimonio cultural Muchik que resguarda. Además, Carrasco Vásquez integra el Frente de Defensa Salvemos Chaparrí, organización comunal dedicada a impedir la depredación forestal, el tráfico de tierras y la caza furtiva en la zona protegida. Carrasco ha denunciado públicamente haber sido víctima de hasta nueve atentados, en un contexto donde los defensores ambientales de Chaparrí llevan más de una década enfrentando hostigamiento, violencia física y verbal, e incluso el asesinato de algunos de sus líderes. En febrero de 2025, tras detectarse a personas sospechosas vigilando el local comunal, la Fiscalía Penal Especializada en Derechos Humanos e Interculturalidad de Lambayeque abrió una investigación preliminar por presunto reglaje en su contra. En agosto de 2021, lideró en la ACP una faena de reforestación de mil quinientos plantones de especies nativas, un gesto de entrega y sensibilidad en favor del medio ambiente. Sin embargo, a la persecución física que ya sufría se sumó la judicial. En julio de 2026, el Ministerio Público solicitó cuatro años de prisión efectiva contra Carrasco, atribuyéndole responsabilidad por la tala de 500 especímenes de flora silvestre de la reserva. No obstante, este proceso carece de fundamentos reales y se trataría de un caso más de criminalización de defensores ambientales en el Perú.