Proyecto Los Chancas y SENASA se unen para combatir la Rabia Silvestre en Apurímac
Con el firme compromiso de proteger la sanidad animal, la economía de las familias ganaderas y la salud pública, el Proyecto Los Chancas de Southern Perú entregó equipamiento especializado al Servicio Nacional de Sanidad Agraria (SENASA) para fortalecer el control de la rabia silvestre en la provincia de Aymaraes. Desde el año 2011, Proyecto Los Chancas mantiene una alianza estratégica con SENASA para mitigar los riesgos de esta enfermedad zoonótica que afecta a la actividad ganadera y significa un riesgo para la salud pública, la cual no tiene tratamiento eficaz una vez manifestada. Esta intervención es crucial, considerando que la región Apurímac concentra aproximadamente el 50% de los casos de rabia a nivel nacional. La entrega de materiales permitirá al personal técnico realizar labores de identificación y control de poblaciones de murciélagos hematófagos, principales transmisores del virus en zonas de difícil acceso y bajo estrictos protocolos de bioseguridad. El aporte incluye herramientas y equipos de protección personal para las brigadas de campo que operan tanto de día como de noche. Destacan equipos de protección personal como respiradores, overoles, cascos, guantes reforzados, botas y lentes de seguridad, entre otros. Entre el material especializado figuran: redes de niebla (6 y 12 metros), jaulas retráctiles, linternas frontales recargables, pastas vampiricidas, etc. "Este apoyo nos permite continuar con las actividades de campo en zonas agrestes, garantizando la seguridad de nuestro personal ante la falta de presupuesto institucional para equipos especializados", indicó el Dr. Ronald Espinoza Condori, jefe de Sanidad Animal de SENASA-Apurímac. Por su parte, Dr. Wilmar Rodríguez, médico veterinario y responsable del programa de Rabia Silvestre del SENASA-Apurímac, mencionó que los equipos entregados serán de gran importancia para el desarrollo de sus actividades en campo. A través de estas acciones, el Proyecto Los Chancas reafirma su rol como aliado estratégico del desarrollo rural, promoviendo una convivencia segura entre la actividad minera, el entorno natural y la ganadería familiar
